martes, 25 de febrero de 2025

ZAMBRA ALEJANDRO // BONSAI

 




















Zambra es una de las revelaciones contemporáneas más interesantes de la literatura latinoamericana, y particularmente chilena.

Escrita hace casi 20 años atrás, llegó a mis manos por ese interés de conocer mejor a los nuestros, más allá de noticias y artículos leídos de él.

Me agradó el título.


    Comienza revelando el final, lo cual es asombroso y llamativo en una novela, porque a veces esperamos llegar a las últimas páginas para ese revelador final, ese sacudón de las ramas de la trama, ese algo que nos estremezca y nos deje pensando, o tal vez nos decepcione y nos sepulte en la desilusión siempre triste de nuestros despojados anhelos. Nada de eso pasará aquí. Porque el final ya lo conocemos al leer el primer párrafo que concluye con una frase que me trasladó inmediatamente a Ezequiel Martínez Estrada, ese gran pensador, escritor y poeta argentino, olvidado y ocultado por miopes razones de la historia argentina. El autor cierra ese párrafo primero con la frase “El resto es literatura”. No sé si Zambra lo ha leído y tomado de él, lo cual es lo de menos, pero Don Ezequiel M. Estrada lo usó en un brillante trabajo sobre José Martí dándole el mismo sentido que el autor en Bonsái. Nunca mejor condensado lo que se hace en un buen libro, en una buena literatura y esta sobradamente lo es.

    Dos jóvenes chilenos, Julio y Emilia, el conocerse y sus primeros encuentros sexuales y literarios o bien podríamos decir, sexoliterarios de combinación perfecta donde no todo es carne, porque nunca es solamente carne, siempre hay un algo más…

Luego los entremeses de las relaciones humanas, la sinceridad, la mentira, la omisión y los encuentros y desencuentros entre marihuana y sábanas con libros y sudores.

Será un breve relato de Macedonio Fernández, la lectura diferente, el antes y el después. Y el final será Proust y la búsqueda del tiempo perdido.

La vida y sus caminos que al final terminan conectándonos y desconectándonos en este breve tiempo de existencia. Las diferentes personalidades, los deseos y las posibilidades de lograr o no aquello que soñamos. En definitiva, la vida con sus laberintos más inesperados.

    Contar algo más aquí sería hacer lo que hizo el autor en aquel primer párrafo pero apuñalando la mejor parte de la novela que no es el final sino la propia trama tan poéticamente narrada.

Utiliza un recurso que le da originalidad al ir y venir, afirmar y negar, con salidas ocurrentes y sorpresivas.

El ser humano, el amor, la muerte y la desazón ante la misma. La búsqueda de la felicidad y el fracaso ante el no hallazgo.

Un texto, ágil, atrapante, con un muy buen ritmo, dinámico, sencillo, gracioso debido a sus pinceladas de humor, inteligente, con personajes inolvidables, con amor, con dolor, con sufrimiento, con literatura, con poesía, un texto para comenzar a leer este gran autor y para disfrutar de la buena literatura latinoamericana.

 

 

 

Desde el Bohío

Marcelo Cafiso

Año 2025